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Agravantes del delito

Introducción de nuevos tipos agravados de alzamiento por remisión a la estafa. De acuerdo con el art. 257.4, introducido en la reforma de 2010, las penas previstas para todas las figuras delictivas contenidas en el art. 257 se imponen en su mitad superior cuando concurran determinadas circunstancias, que son las previstas para la estafa en el también modificado art. 250.1.1º (cuando recaiga sobre cosas de primera necesidad, viviendas u otros bienes de reconocida utilidad social), 4º (cuando revista especial gravedad, atendiendo a la entidad del perjuicio y a la situación económica en que deje a la víctima o a su familia) y 5º (cuando el valor de la defraudación supere los 50.000 euros). Su traslación al alzamiento de bienes no dejará de plantear problemas. En efecto, si en la estafa tiene su razón de ser que la pena se agrave cuando la conducta recae sobre cosas de primera necesidad, como las viviendas, no la tiene en el alzamiento, en el que la vivienda pertenece al propio deudor39. Por su parte, que el valor de los bienes con que se alza el deudor supere los 50.000 euros se va a convertir previsiblemente más en la regla que en la excepción, lo que supone una agravación de la pena en un delito ya considerablemente penado. La especial gravedad atendiendo a la entidad del perjuicio y a la situación económica en que se deja a la víctima es más razonable, pero hay que tener en cuenta varias cuestiones. Así, en primer lugar, es necesario que el autor conozca la concurrencia de alguno de estos elementos, que son objetivos, pues el error o el desconocimiento impedirán la aplicación de la circunstancia agravante, conforme a lo dispuesto en el art. 14.2. Y, en segundo lugar, los delitos de alzamiento no exigen la efectiva causación de un perjuicio económico, pues son delitos de peligro concreto para el patrimonio de los acreedores que se perfeccionan en el momento en que la conducta de ocultación o disposición de los propios bienes con ánimo de eludir el pago a los acreedores causa la crisis o la insolvencia40.

39 ROCA AGAPITO, L./ SÁNCHEZ DAFAUCE, M., “Las insolvencias punibles”, cit., p. 288; QUINTERO OLIVARES, G., “Las agravaciones de la pena del alzamiento de bienes en caso de deudas o acreedores de derecho público o de cualificaciones de la estafa (art. 257)”, en QUINTERO OLIVARES, G. (Dir.), La reforma penal de 2010: análisis y comentarios, Thomson Reuters-Aranzadi, Cizur Menor, 2010, pp. 223-224.
40 Así, MUÑOZ CONDE, F., El delito de alzamiento de bienes, 2ª ed. Bosch, Barcelona, 1999, p. 119; del mismo autor, Derecho Penal. Parte Especial, 16ª ed. Tirant lo Blanch, Valencia, 2007, pp. 458-459. En contra, HUERTA TOCILDO, S., “Bien jurídico y resultado en los delitos de alzamiento de bienes”, en CEREZO MIR, J., et al. (Eds.), El nuevo Código Penal: presupuestos y fundamentos. Libro Homenaje al Profesor Doctor Don Ángel Torío López, Comares Granada, 1999, pp. 806-807; MARTÍNEZ-BUJÁN PÉREZ, C., “Cuestiones fundamentales del delito de alzamiento de bienes”, Estudios Penales y Criminológicos XXIV, 2002-2003, pp. 458 ss; TERRADILLOS BASOCO, J., “La ocultación y el alzamiento de bienes por parte del deudor”, en TERRADILLOS BASOCO, J., Empresa y Derecho penal, Buenos Aires, Ad-Hoc, 2001, p. 149.

insolvencia en relación causal con la conducta de alzamiento41. La causación de un efectivo perjuicio patrimonial no pertenece a la fase de perfección del delito, sino que constituye su agotamiento42, pues lo que interesa es que el deudor crea de forma fraudulenta una situación de insolvencia con el fin de que el acreedor no cobre. El hecho de que después se logren encontrar los bienes ocultados o que el acreedor cobre por otras vías no afecta a la consumación del delito, que ya es perfecto. Esto va a limitar las posibilidades de aplicación de la circunstancia que nos ocupa43.

El resultado consiste en la situación de crisis o la

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